Brasil da una lección en materia de derechos humanos a Costa Rica y Mexico

El origen de esta causa penal es un oficio de Interpol: 1053-IP-2016.

El Organismo de Investigación Judicial de Costa Rica reporta a 5 países que descubrió una red criminal transnacional y que los lideres son dos ciudadanos mexicanos.

Cuatro países no tomaron ninguna acción derivada de este oficio.

Sólo la Procuraduría General de la República realizó detenciones.

El «líder de la organización», ciudadano mexicano residente en Brasil no es molestado en su persona.

La base de la investigación en Costa Rica es el informe con indicios 842-DCIFTT-CI-16.

Un análisis de este informe resalta la falta de experiencia del investigador Picado Mena en delitos informáticos y , dado los resultados, también en material de delitos de trata de personas.

Es alarmante que Interpol no emita un dictamen sobre la investigación del OIJ antes de pasar esa información a las instancias locales.

La presión de el Gobierno de Costa Rica obliga a la PGR a iniciar una investigación que costó millones de pesos y a seis ciudadanos mexicanos a verse obligados a demostrar su inocencia en un estado de indefensión de facto.

Como mexicano, me siento avergonzado de que las autoridades mexicanas lejos de analizar objetivamente el informe con indicios y cuestionar la validez del mismo, se empeñan en fabricar un caso.

Brasil se niega a detener al supuesto líder de la organización criminal transnacional ante lo absurdo de la evidencia presentada por el OIJ.

Interpol no emitió una ficha roja y el supuesto líder de esta organización puede viajar libremente entre Brasil y Holanda, países miembros de Interpol.